Me preguntaba por qué los zombis gozan de tanta fama en el acotado mundo de los monstruos míticos. Después de todo, no se trata sino de esclavos vueltos a la vida artificialmente; deben su vida más o menos a las mismas razones que Golem o la criatura del Dr. Frankenstein pero, mientras el primero no sirve ni para repuestos y el segundo se rebela contra su creador -en abierta crítica a las pretensiones humanas de dominio de la naturaleza-, los zombis quedan sometidos para siempre a la voluntad de quien les devolvió la vida muerta. Continue reading →